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domingo, 24 de marzo de 2013

Vacaciones en Cadiz!

Cuando tenía 16 años la familia de una de mis mejores amigas me invitó a pasar dos semanas con ellos en la Línea de la Concepción, en Cadiz.
Compartíamos habitación, ropa, maquillaje, espuma para el pelo, secretos y confidencias y todo el tiempo durante las vacaciones.
Nos levantábamos cuando nos despertábamos, o la primera que se despertara despertaba a la otra, desspués de lavarnos los dientes desayunar nos íbamos a la playa, una playa desierta y apartada donde podíamos bañarnos todo el tiempo y relajarnos en la arena, de vuelta a casa pasábamos por una casa enorme donde tenían caballos, y desde la reja de afuera les dábamos de comer, ella con naturalidad, yo con un poco de recelo, pero acababa acercándome.
Comiamos tarde, haciamos siestas y pasábamos la tarde paseando y conociendo gente, aunque en realidad no conocimos mucha.
Viajamos a Gibraltar, y por viajar me refiero a pasar el aeropuerto caminando, jejejejej, que curioso fué para mi pasar esa frontera. Nos fuimos de compras allí y caminamos por sus calles; en otra ocasión fuimos a Marbella, por aquella época era la ciudad más famosa de España,  nos sentimos como princesas, vimos uno que otro famosillo y compramos baratijas en puerto Banús; vimos yates de lujo y coches de extralujo, comimos un helado en aquellas calles tan glamurosas y la verdad es que fueron unas de mis mejores vacaciones. Lo pasé realmente increíble, pero lo que es realmente increíble es el privilegio de poder vivir y recordar todas esas vivencias y otras más.


La memoria, ese bien tan preciado que poseemos y que puede llevarnos a revivir una y otra vez las cosas bonitas de la vida, aunque en algunos casos también nos leva a revivir vivencias malas; vive de manera que tu memoria se llene de momentos bellos a los que puedas recurrir cuando la vida te golpea.

Ver cada día la imagen del peñón, a cualquier hora del día es algo renovador, caminar por aquellas calles, merendar en las pastelerías, comer unas saras con un café con leche, sin olvidar que vimos un partido de futbol gratis, gracias a Valdano, y también fuimos a una feria, a de San Roque; La gastronimía, esos pucheros, cocidos, chocos fritos y pescaito, buah, me acuerdo y me entran ganas de dejarlo todo e irme a la línea de la concepción a pasar otras dos semanas, con mi amiga, claro.

COMPARTE CONMIGO TUS RECUERDOS, HARÁ QUE TE SIENTAS MEJOR Y QUE REAFIRMES LO BIEN QUE LO PASASTE.