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lunes, 1 de septiembre de 2014

1 de septiembre. Borrón y cuenta nueva!

Cada año tenemos 12 ocasiones para hacer borrón y cuenta nueva.  Pero el mes de septiembre es, desde mi punto de vista, la ocasión más adecuada, ya que estamos plagados de buenos propósitos para hacernos el año laboral que inicia mucho más llevadero y agradable.

La sensación de sol y playa aún está en nuestra piel,  en nuestra retina todos aquellos paisajes maravillosos, y en nuestra memoria los momentos inolvidables de nuestras, ya pasadas, vacaciones.

Anoche leía en mi libro "al atardecer con Dios", la historia de la pesca:  hubo una época en la cual las personas tenían que aprender a pescar para sobrevivir, para poder alimentarse, a través de la historia, ya no hacía falta que todo el mundo supiese pescar, porque la vida evolucionaba, y evolucionando evolucionó hasta nuestros días, en los que no hace falta, ni mucho menos, saber pescar para comer, ni plantar tus hortalizas, si siquiera saber cocinar... todo está hecho, lo que no significa que sea bueno o saludable.  La pesca ha pasado a ser un deporte o una actividad de unos pocos, la pesca de mar, de río o de lago;  a diferencia de la pesca de mar o de río, la pesca de lago requiere mucho silencio,  y precisamente eso es lo que persiguen los pescadores de lago, escapar del mundanal ruido, prisas, contaminación y rutina,  y pasar un tiempo en medio de la naturaleza, fundirse con ella, escucharla y disfrutarla.  Ese recuerdo del sol, el viento en la cara, la calma del lago, la naturaleza en soledad o en compañía silenciosa, la satisfacción de haber pescado, o la espera de pescar simplemente por el placer de hacerlo, al fin de cuentas el pez no es lo importante, todos esos elementos permanecen en la memoria del pescador,  que a veces, durante un pequeño receso diario, busca en su mente ese momento, vuelve a la barca y siente la misma paz.

Todos necesitamos acudir de vez en cuando a nuestro momento de pesca, siempre que podamos, experimentar y revivir esos recuerdo felices con alegría, no con nostalgia, ya que siempre habrá una nueva oportunidad para crear recuerdos, tan hermosos como queramos, tan intensos como nos propongamos, por lo tanto, aquí tienes un mes nuevo.  ¿Qué vas a hacer con todo este mes que se extiende ante ti?  ¿cuanto tiempo vas a perder lamentando el fin de las vacaciones?
Casualmente hoy me repetía esto a mi misma ¿cuanta energía estoy dispuesta a gastar en cosas que no merecen la pena?
Me he dicho: Ruth,  espabila guapa!  El tiempo que se va no vuelve, y el tiempo que dedicas a pensar en lo que no te edifica ni te ayuda, lo quitas al resto.

Entonces me he duchado, vestido, arreglado tan bien como he podido para mi primer día de trabajo, llena de ilusión, y después de tomarme el café con aquella calma caribeña que me caracteriza por las mañanas,  he salido de casa y he pensado: hoy será un gran día!

Intentaré disfrutar de las cosas simples que ofrece la vida, al final eso es lo que nos queda.  No le des más vueltas y persigue aquello que quieres, sé feliz,  y de paso, si puedes hacer feliz a los demás, hazlo.

Borra de  tu vida todo lo que te cause malestar,  todo lo que te ocasione angustia, todo lo que no te sirve para crecer;  elimina todo lo que te retiene en el mismo lugar y adelante, sigue adelante y no te detengas.  Haz una cuenta nueva, reescribe tu vida con un bonito bolígrafo nuevo, llénala de lo que quieras,  y usa el corrector siempre que lo necesites, cuando quieras echar la vista atrás para ver tus errores pasados, que sea sólo con el objetivo de aprender de ellos, no para seguir culpándote por algo que ya no tiene vuelta atrás, mejor bórralo e intenta no volver a caer en lo mismo, recuerda que la vida es tan buena que si no aprendes la lección te la vuelve a repetir una y otra vez.