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martes, 16 de septiembre de 2014

Me encantan los bebés!

Me encantan los bebés!! Y pensaba que a todo el mundo les gustaban, hasta que conocí a mi amigo Mikel, hace muchos años compartimos piso con él mi ex marido y yo, resulta que a Mikel no le gustaban los niños para nada, no quería tener trato con ellos, no es que los odiase ni deseara mal para ellos, simplemente consideraba que no los quería tener cerca. Recuerdo que su habitación daba a un patio donde a veces jugaban los nietos de los vecinos, y cuando la ventana de la cocina o de otra habitación estaba abierta había una pequeña que siempre entablaba conversación con quién fuera, a veces estaba preparando la comida y oía a la peque gritar: nena! Pues Mikel cuando la veía cerraba la ventana. A mi me parecía de lo más extraño, pero hay gente para todo. Luego con el tiempo, Mikel se fue a vivir a Lyon, y nosotros nos cambiamos de piso, y nació Gabriela, él nos vino a visitar y estuvo jugando con la niña de lo más feliz, súper tierno, entonces me di cuenta de que sólo tenía una coraza, le gustaban los niños como a todo el mundo.
Desde que era muy pequeña tuve claro que quería ser mamá, nunca había tenido nada tan claro en mi vida, no sabía como iba a ser mi futuro, soñaba con el hombre perfecto, la casa perfecta, el trabajo perfecto, y todo era como de ensueño, y en esas ensoñaciones incluía uno o dos hijos, no se si era el instinto maternal, no se si era porque estaba rodeada de gente que tenía niños, o bien porque somos cuatro hermanos y montones de primos, pero cuando  veía esas personitas desvalidas que necesitaban toda la atención de los mayores para sobrevivir me daban ganas de tener una personita para mi, mía, que me quisiera más que a nadie en el mundo, y a quien darle todo lo que necesitaba para sobrevivir , y eso que aún no sabía realmente que necesitaban literalmente TODA la atención de su mama para SOBREVIVIR, digo mama porque era lo que veía yo cuando era pequeña, los hijos eran cosa de las madres, y aunque ya desde pequeña no me parecía bien que el padre no se implicara, era una realidad que veía en todas partes, allí donde miraba, los hijos eran cosa de las madres.

Afortunadamente la vida ha cambiado, o yo he cambiado de vida, de sociedad, al vivir en Europa,donde el rol femenino ha cambiado radicalmente en los últimos 50 años, como consecuencia de la incorporación de la mujer al mercado laboral, los padres han tenido que involucrarse activamente en el cuidado de los hijos, y así disfrutar también del día a día, y también compartir con las mujeres el privilegio de mantener el hogar en condiciones. Recuerdo que el padre de mi hija me decía: pero si yo te ayudo en la casa, a lo que contestaba yo, a mi no me ayudas porque no es mi casa, simplemente haces lo que debes hacer.

Falta mucho por hacer en este aspecto, mucho por aprender y mucho por enseñar, mucho. Sólo una mujer que nunca ha tenido hijos puede pensar que es lo mismo ser padre que madre. Ser madre es algo inexplicable, no puedo entenderlo, no puedo explicarlo. Como puede salir alguien de ti? Una persona desconocida que tienes que aprender a conocer, que cuando se cae te duele, que cuando tiene frío tu también lo tiene, que si te dice que tiene hambre o sed se te encoge el corazón, una persona que te saca una sonrisa con su sonrisa, un ser que con tu risa llena todo tu corazón, esa persona por la que pides a Dios que por favor todos los días se despierte, por la que serías capaz de dar tu propia vida, hasta la última gota de tu sangre, todos los esfuerzos con tal de que sea feliz.

Que es el instinto maternal? Lo tienen todas las madres? No, no y mil veces no, no todas estamos hechas para ser mamás, no todas estamos dispuestas a no dormir cuando tu personita tiene fiebre o le están saliendo los dientes, o cuando está con tos; recuerdo que cuando llevamos a Gabriela a casa, yo pensaba descansar los ratos, pero no podía dormir los primeros días pensando si iba a dejar de respirar, aquella cosita era responsabilidad mía, su vida estaba en mis manos, y era una delicia verla dormir. Yo no creo que todas las mujeres tengamos instinto maternal, sólo unas elegidas.

Ahora bien, padres del mundo, manifestad vuestra opinión, quiero saber que se siente al ser padre, padre auténtico, de verdad. 

Por cierto, este de la foto es Ezequiel, hijo de Josué y Glenny, su padre me autorizó a publicar su foto (por si acaso), y esa con cara de loca ea mi pequeña, tiene el mismo instinto maternal que yo.