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miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro (y la rosa)

Hoy en Cataluña celebramos la diada de sant Jordi! No suelo celebrar santos, así es que para mi es el día del libro. Me encanta el ambiente semi festivo que se respira en la city, el centro estaba en ebullición desde las primeras horas de la mañana. 

Anoche, después de muchísimas noches interminables, gracias a mi insomnio (pero ese es otro tema), pude dormir más o menos bien, unas cinco horas seguidas, por lo tanto estaba contentísima! Me fui a desayunar al centro: café con leche, muffin y yogur griego con frutas... Delicioso! Después me dispuse a pasear por las paradas de libros antes de empezar la jornada laboral, fui a la casa del libro, cada vez que entró me embarga esa sensación de bienestar que me obliga a quedarme más y más tiempo, y al final tengo que arrancarme de ahí. La última vez que estuve, el verano pasado (ahora suelo leer iBook), no quise salir, y sólo tenía que escoger unos regalos. En fin, hay tantos y tantos libros que no podré leer nunca, otros que desearía tener en mi colección personal,  y los que ya he leído me sonreían cómplices. 

Era incapaz de pensar en otro libro que no fuera el que estoy devorando ahora mismo: la isla de las mil fuentes, ya os lo había contado. Ahora estoy totalmente enamorada, envuelta en la trama como sí me fuera la vida en ello; siempre me pasa lo mismo cuando me enamoro, me entrego completamente, doy riendas sueltas a mis sentimientos, me emociono y dejo que cada personaje me haga sentir, me hable, me hago su confidente, río y lloro con ellos, incluso parece que pueda palparlos, que pueda perderme en sus ojos, ver lo que ellos ven y sentir lo que sienten. 
Explicado de esa manera parece que no tenga una vida propia y tenga que buscar un aliciente en las vidas inventadas de los personajes de ficción trazados tan fantásticamente, pero ellos enriquecen mi vida, porque me permiten viajar a otras épocas, otros continentes, otra forma de ver el mundo, y otras maneras de ser. En este caso, Nora Reeds me esta atrapando en Jamaica de 1734, y de momento no puedo salir, voy un poco más de la mitad del libro, y no puedo dejarlo, necesito saber qué sucederá en el capítulo siguiente.

Pero el tema que hoy quería tratar era el ambiente de Barcelona, en el paseo de gracia estaba todo el mundo, allí me encontré atrapada esta mañana (tuve que correr para llegar a tiempo al trabajo, con lo guapa que iba hoy, casi me despeino), muchísima gente, jóvenes, turistas, ancianos, muchísima gente feliz disfrutando del día del libro y la rosa, comprando y vendiendo cultura. 

Pude ver de lejos a una de mis autoras de novela negra favorita, Donna León, y me lamenté por no poder hacer la fila y que me firmara algún ejemplar, siempre he dicho que ese día debería ser festivo total, claro, menos para los que venden libros y rosas... Es difícil de compaginar, pero si debería haber mayor flexibilidad para todos, más facilidad para que todo el mundo pueda disfrutar del día tan maravillosa que hacía, la sonrisa de la gente ilumimaba la ciudad más que el sol radiante que brillaba sobre Barcelona hoy día 23 de abril.

Una mención especial para Gabriel García Márquez, hoy me he dado cuenta de que me llevará toda la vida acabar de leer todos sus libros, gracias a Dios porque tengo toda la vida por delante, y aunque no pueda leer todos los libros que quiera leer, si podré vivir muchas aventuras en todos y cada uno que elija.