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jueves, 17 de diciembre de 2015

Una de cine: ocho apellidos catalanes.

Para empezar,  no es que me arrepienta de haber pagado el precio del cine de fin de semana por ver la película... pero me faltó una carcajada sincera.

Cuando fui a ver "Ocho apellidos vascos" con mi amiga Abby, nos reímos muchísimo,  cada tópico era exagerado, y para mi, una gran comedia, fresca, original y trabajada.  No trataba de grandes sentimientos, que los había,  sino más bien rondaba el absurdo,  y el absurdo como comedia es una pasada,  y se nota cuando está muy bien trabajado y se hace desde el cariño y desde la risa.

Rosa Maria Sardá, que normalmente me gusta mucho,  me pareció un poco floja.  Podía haber sacado més suc al papel de la iaia catalana.

Berto Romero me parece que está un poco estancado en sus papeles cómicos,  y me parece repetitivo.  No sé si querían dar un aire internacional,  porque casi todas sus frases las traducía al inglés en plan post moderno,  a mí no me hizo mucha gracia,  pero en conjunto no desentonaba.

Clara Lago tampoco me pareció excesivamente Nada. Pasa sin pena ni gloria en su propia película.

Karra y Carmen Machi creo que tuvieron un poco más de peso,  pero es que son grandes actores,  aunque creo que también podían haber dado más juego.

Los amigos sevillanos pintan más bien poco,  lo mismo que la guardia civil que no pinta absolutamente nada.

No sé si es que fui al cine con mucho expectativa, pero estando en Cataluña,  no podía faltar una persecución absurda por Barcelona, creo que encuentran el pueblo con demasiada facilidad,  yo quería más catalán en los diálogos... y así una larga lista.

Me fastidia soberanamente que me tomen por idiota,  y que,  aprovechando el tirón de una gran película como es "ocho apellidos vascos" me cuelen un producto hecho a toda prisa y con poca gracia. 

Yo no sé si realmente hacía falta hacer esta película,  según Mike,  es una película hecha para recaudar en taquilla,  con el precedente de la anterior,  no hacía falta matarse mucho para que la gente pague por ella. Una lástima,  ya que tenía todos los puntos para ser una excelente comedia.

La cuestión del racanismo catalán también podía haberse intensificado más,  así como en la primera se marcó mucho la cantidad bestial de comida que se sirve en el país vasco, doy fe de ello.

En fin,  no es que ahora me arrepienta de haber ido a ver esta película al cine en fin de semana,  porque me reí,  y la compañía era inmejorable,  pero esperaba un poquito más de por favor.