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miércoles, 17 de agosto de 2016

Recordatorio: pirámide alimenticia. Recuerdos, todo vuelve a la normalidad

Aquí salgo toda redonda, con mi nena en brazos, aquel verano del 2010

Estilos de vida saludable: nuevas recomendaciones de la pirámide nutricional SENC 2015 
 Cuando hablé con mi amiga Mariam, me dijo que estaba muy preocupada porque no había recuperado su peso, después de haber tenido al bebé, que tan solo tiene 5 meses, hace seis años, hubiera dicho que tiene razón, que ya era hora de volver a su peso ideal, bueno, no lo hubiera dicho para no herir sus sentimientos, pero sí lo hubiera pensado. En la misma conversación me dijo que si podría escribir sobre el tema en el blog, porque según su opinión, yo siempre estoy estupenda, su opinión, porque todas tenemos nuestros complejillos, y yo no me encuentro en mi mejor momento actualmente, pero quiero encontrar el modo de animarla, y de paso explicar mi experiencia después de tener a mi bebé, ha pasado ya mucho tiempo, pero recuerdo esa sensación de no reconocerme en mi propio cuerpo.

Recuerdo que cuando me quedé embarazada estaba contenta porque no tenía pensado engordar tanto, ya que mi hermana después de tener a mi sobrino se quedó con el mismo peso, delgada y guapísima, mi madre tuvo cuatro hijos y siempre fue delgada, como un espagueti, y por genética, me tenía que haber tocado esa misma suerte, así que no me preocupé por ello; de hecho, durante los primeros dos meses perdí peso, lo que me resultó raro, no tenía apetito, y bueno, pensé que seguiría esa racha, pero cuando recuperé el hambre, fue demasiado tarde, empecé a ganar peso, y con las navidades de por medio... luego pensé, bueno, no sé cuando tendré la oportunidad de volver a estar embarazada, así que a disfrutar, en realidad, soy muy comilona. Para resumir, 19 kilos ganados durante el embarazo, es que fue largo, 42 semanas, esa es mi excusa, además en la última ecografía me dijeron que la niña estaba flaquita, y me dio mucha pena, pensé en mi nena y bueno, habían unos tarros de helado de vainilla con nueces de macadamia, una cosa llevó a la otra.

Después del parto, y del tormentoso post parto, en el que casi me dejo la vida, al final, cuando me dieron el alta, seis días después, y al cabo de un mes, cuando conseguí darle el pecho con regularidad y sin dolor, quería recuperar mi peso. Me veía gorda y cansada, porque lo estaba, gorda y cansada, y a penas me veía guapa, además el padre de mi hija me lo recordaba, estás gorda, me decía, a ver si te apuntas al gimnasio, sí, ya sé lo que estáis pensando, es muy fácil para los hombres tener un hijo cuando su cuerpo no sufre el más mínimo cambio, durante ni después del parto, cuando no te juegas la vida dando vida, no es lo mismo mamá que papá, digan lo que digan.

Decidí apuntarme al gimnasio, pero tenía 12 quilos que se resistían, estaban ahí, repartidos entre las enormes glándulas mamarias para alimentar a mi Miniyo, y el resto de mi cuerpo, quería por todos los medios volver a sentirme yo, guapa, sexy, en definitiva, yo misma.

No era capaz de hacer dieta, y la gente me decía que si daba pecho perdía peso más rápido, que si tenía que hacer dieta de nosequé, en fin, la gente decía muchas cosas, pero la que se sentía mal era yo. Pasados unos meses empecé a ir a clases de pilates con una profesora venezolana muy agradable, me fue genial, en seguida empecé a notar las piernas más fuertes y estilizadas, y, aunque no perdía peso, estaba tonificada, y me fué genial para fortalecer el suelo pélvico, que queda debilitado después del parto.

Ese verano empecé a sentirme un poco mejor, seguía con el mismo peso, pero había encontrado algunos pequeños cambios para sentirme mejor:

- Me corté el pelo y cambié el color. Un cambio de look me vino genial para subir el autoestima, no todo depende del peso, también el cuidado personal es muy importante.

- Encontré la fórmula para vestirme acorde, potenciando las partes con las que me sentía más cómoda, y disimulando las que quería esconder un poco. Por ejemplo, unos pantalones cortos con una blusa ancha, y algo de tacón, no mucho, porque me dolía bastante la espalda; una blusa escotada pero suelta en al parte de la barriga, y unos tejanos más ajustados. el secreto está en buscar lo que mejor te sienta en la actualidad, mientras recuperas tu figura, sin prisas, sin obsesiones.

- Salía con mis amigas una vez por semana, a tomar café, a desayunar, a cenar o de compras. Eso siempre me ha ayudado, estar con mis amigas riendo y compartiendo momentos inolvidables. Cuando eres mamá de un bebé, todo tu tiempo está volcado en esa criatura que tanto te necesita, pero sigues siendo persona, y necesitas tiempo para ti, necesitas sentirte mujer además de mamá. Tiempo después, el padre de mi hija me lo echó en cara, cosa que demuestra un egoísmo enfermizo, es muy importante que la persona que está a tu lado sea comprensiva y nada acaparadora.

- Keep Calm & baño relajante: Era un momento para mi, no podía hacerlo cada día, pero en cuanto podía, me llenaba la bañera con aceites y sales, mascarilla reparadora para el pelo e hidratante para la piel. Tenía que buscar la manera de sentirme bien conmigo misma, me lo había ganado.

- Hablaba mi preocupación con la doctora, la profesora de pilates y mis amigas. La doctora me decía que tenía que intentar hacer dieta rica en fruta, verduras, pescado y lácteos, por la lactancia; la profesora de pilates, en cambio, me dijo que no me agobiara, que el cuerpo necesita un año para recuperarse por completo, pero que a partir de los ocho meses es cuando realmente se empiezan a ver resultados importantes, que era bueno cuidar la alimentación y hacer algo de deporte, pero por salud, sin desesperos, y la verdad me transmitió mucha tranquilidad; mis amigas, en cambio, me decían que estaba estupenda como siempre, y que tenían envidia del escote que me había quedado, tan perfecto (las quiero muchísimo).

- Intenté ver que era una etapa que tenía que pasar, transitoria, y que en algún momento llegaría a ser yo misma otra vez. Así que continué disfrutando de mi niña, era la criatura más adorable que había visto nunca.

Mantuve la sonrisa, cuando me empecé a encontar bien, tardé bastante en recuperarme después del parto, todo empezó a marchar mejor. Yo creo que con paciencia y mucho cariño, todo llega. Nuestro cuerpo es maravilloso e inteligente, y si lo cuidamos sabe como agradecerlo.

Cuando quise darme cuenta, ya había perdido diez de los doce kilos demás, sin mucho esfuerzo, más bien con poco esfuerzo, un poco de ejercicio y dieta equilibrada, y con la cabeza tranquila, sabiendo que algún día todo iba a volver a ser como antes.

En el inicio del post aparece la pirámide de la alimentación, creo que deberíamos tenerla todos en cuenta, ya que un estilo de vida saludablees bueno para todos, no solo para las que quieran perder pedo después del parto, sino para todo el mundo, y también sería una idea maravillosa enseñar a los niños a seguirla, ya que los hábitos que les enseñemos ahora será su seguro de vida para mañana.

Dicho todo esto, quiero decirte querida amiga, que no te agobies, sabes que eres HERMOSA, y tienes dos nenas maravillosas, y eres muy joven, tu cuerpo volverá a ser el que era, mucho más fuerte.
Yo te diría que dediques tiempo a tu cuidado personal, sin desesperos, sin prisas, ES IMPORTANTE QUE TE SIENTAS BIEN CONTIGO MISMA, QUE TE QUIERAS, TE MIMES, TE DEJES QUERER Y TE DEJES MIMAR, y disfrutando de ello, dedica tiempo a preparar platos sanos y sabrosos, intenraré buscar algunos enlaces de recetas para dejarlos aquí. Espero que todo esto te haya ayudado, y te pido disculpas por la tardanza, pero no encontraba la manera de abordar el tema.




- Dieta para personas con problemas en la vesícula:
http://www.remediospopulares.com/dieta_para_las_personas_con_problemas_en_la_vesicula.html


- Información sobre cálculo biliar:
https://hablandodenutricion.com/2014/06/06/dieta-sobrepeso-y-calculos-en-la-vesicula-biliar/


- Pirámide de la alimentación, versión actualizada:
 http://www.efesalud.com/noticias/estilos-de-vida-saludable-nuevas-recomendaciones-de-la-piramide-nutricional-senc-2015/

Y SI TODO ESTO TE SABE A POCO, PÍNTATE LOS LABIOS Y SUÉLTATE EL PELO.