Una nueva herramienta de comunicación para expresar las cosas que me encantan y las que no tanto. Me encantaria conocer vuestras opiniones y comprobar si no estoy equivocada en mi teoria de que no somos tan distintos a pesar de ser diferentes, la esencia viene a ser casi lo mismo. Un fuerte abrazo para todos mis lectores, prometo seguir activamente cada uno de vuestros comentarios. También admito sugerencias
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jueves, 11 de septiembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
El agua no se debe desperdiciar NUNCA
sábado, 6 de septiembre de 2014
Sex and the city style
viernes, 5 de septiembre de 2014
¿Cómo estás? Muy bien!
Ayer antes de irme a trabajar me hice esta "selfie" y la publiqué en instagram. Al cabo de 3 minutos aproximadamente recibí el equivalente al "me gusta" de Facebook o al +1 de Google plus, que ahora mismo no se como se llama, pero el icono es un corazoncito, me lo envió una compañera de trabajo.
No le di mucha importancia, al fin y al cabo no consideraba que en la foto se me viera especialmente guapa, sólo me limité a recogerme el pelo en un moño alto para poder recoger el flequillo, que ya no encuentro como ponerlo para que no me salgan los mechones de pelo rebelde, me había puesto los pendientes largos porque llevaba toda la semana sin acordarme de ellos, y para mi son imprescindibles, sin ellos me siento semi desnuda, y para completar me puse un poco de pintalabios, otro clásico; todo ello sin pensar, por inercia.
cuando salimos de casa, la Gabriela y yo, fuimos todo el camino hablando, ella es muy habladora, como su madre, casi llegando al trabajo la Gabriela empezó a cantar "la gallina turureta", yo la miraba entusiasmada, y en un momento que la miraba sonriente ella me miró y me dijo : mamá, por qué estás tan contenta?
Me llegó al corazón, le respondí que estaba contenta porque ella también lo estaba, y que su felicidad era mi felicidad, y es así. Yo no era consciente de que a sus ojos se me veía tan contenta.
Al llegar al trabajo, la compañera que me había dejado el corazoncito en instagram me dijo: Ruth, estás guapísima! De verdad.
Por la tarde al llegar a casa me detuve a hablar con una vecina, y cuando me estaba despidiendo me dijo: no te has dado cuenta de que estás radiante? Diferente.
Aún no lo asimilaba. La verdad es que la percepción que tenemos de nosotros mismos a veces no coincide con la que tienen los demás. Es como cuando estás tan normal y te encuentras a alguien que te pregunta si te pasa algo, o cuando te dicen: Qué mala cara tienes, te encuentras bien?
Pues hasta el momento te encontrabas bien, hasta el momento que alguien te dice que tienes mala cara, en ese instante tu mente empieza a trabajar en negativo, muchos pensamientos, desentierras tristezas del pasado, y piensas que es normal que tengas mala cara, han sido tantas cosas dolorosas por las que has pasado, que es lo más normal...
Sin embargo (y es algo que he trabajado en mi durante todo este año), si te niegas a admitirlo, ea decir, cuando alguien te dice que tienes mala cara le respondes que no, que no te pasa nada y que ni te habías dado cuenta, puede que esa persona también cambie de opinión, puede que esa persona no se encuentre bien y quiera reflejar en ti ese sentimiento que lleva dentro, o simplemente quiera desanimarte para evitar que brilles. Yo conozco gente así, se pasan la vida preguntando si estás bien, claro con la situación tan difícil que estás viviendo, con lo mal que te tratan, con lo poco que te valoran, etc...
Cuando alguien te pregunte Cómo estás, siempre responde con una sonrisa, un alto y claro: muy bien!
Verás como esas palabras empiezan a obrar en tu interior, y estarás bien, te darás cuenta de lo afortunada/o que eres, porque por mal que creamos estar, siempre puede ir a peor, así que disfruta de la dicha de estar vivo/a y de tener salud y familia.
Hay un proverbio en la biblia que dice:
En el día del bien, goza del bien,
En el día del mal, considera.
Dios hizo tanto uno como el otro para que el hombre (y la mujer) nada halle después de Él.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Teteria en gracia
Para celebrar el último día de vacaciones, después de despedirme de mi mejor amigo que se iba a un largo viaje por un largo tiempo, fui a tomar un té con mi amiga Nara, yo estaba muy triste por la despedida, pero me apetecía tanto el te, porque hacía tiempo que nos habíamos visualizado ahí, en un bonito jardín de interior modestamente amueblado para disfrutar de un placer simple, el té.
Hablamos de todo lo que hablan las amigas cuando se reúnen para charlar, chicos, obviamente es el tema principal, y el 70% de la conversación son quejas, aunque esta vez, hablamos más de nosotras, cosas que queríamos hacer, nuestras metas a corto plazo, pequeños hábitos que deberíamos cambiar, o bien considerar un cambio, sitios que habíamos descubierto cada una para ir juntas, en pareja, solas cada una, etc.
No se como acabamos hablando de psicología, ella me preguntó si la espontaneidad era innata o adquirida, cuando iba a explayarme en un gran discurso sobre la espontaneidad, que es innata, puesto que la mayoría de niños son espontáneos, que luego la sociedad los estropea a una base de normas y prohibiciones, esto no se hace, eso no se dice, eso no se toca, comportate, portate bien, eso no lo hacen los niños Buenos, etc. Antes de decirle todo esto le dije: a ver, no soy una experta en el tema, pero única y exclusivamente desde mi punto de vista, y desde mi subjetividad, intentando ser lo más parcial posible. .. me oía a mi misma, nos miramos y nos echamos a reír como unas locas! Además, una señora que estaba detrás de nosotras debió pensar: vaya par de locas! Pero pude notar una sonrisa debajo de sus gafas, estaba sumergida en la lectura, pero al tanto de nuestras divagaciones, fue muy divertido.
Yo tomé un roibos de chocolate y coco acompañado por una especie de pastelito de hojaldre de verduritas y pollo, y mi amiga tomó un té de piña colada, y lo que más nos gustó fue el azúcar, eran unos cristales de de color marrón, que más bien parecía miel sólida. Lástima que no recuerde como se llama el sitio, sólo se que todos sus productos son orgánicos y de muy buena calidad, y para calidad, el tiempo que compartimos la Nara y yo aquel día.
Momentos como aquel hacen de la vida un auténtico paraíso. Un te, un jardín, buena compañía y una buena conversación. Se podría pedir algo más?
Si alguien está muy interesado en saber el nombre de la Teteria, tengo formas de averiguarlo, un mensaje y ya está.
martes, 2 de septiembre de 2014
2 sept. 30 años y medio
Hoy día 2 de septiembre hace seis meses que cumplí los 29+1, y hace tan sólo unas pocas semanas que he asumido del todo mi edad, puede ser que sea porque no es lo que me esperaba, tener 30 años no significa ser vieja, lo que debo tener claro es que los 20 y pico ya no volverán jamás. Hay muchas cosas que no volverán jamás y a las que tengo que acostumbrarme, tengo que asumir que la mayoría de personas, animales o cosas que pierdes ya no las vas a volver a recuperar.
Hace mucho tiempo perdí un reloj muy bonito que me había regalado mi hermana, lo último que recuerdo es haber dicho: voy a guardarlo aquí para que ni se me pierda, y a lo largo de mi corta existencia me he dado cuenta de que no puedo usar esa frase maldita (... dejo esto aquí para que no se me pierda), porque hay una fuerza extraña en el universo que hace desaparecer ese objeto para siempre, como los inventos de Phineas y Ferb cuando aparece su mamá.
Los 20 y pico no volverán más Ruth, y más vale que lo asuma.
Poco después de cumplir los 30 años tuve un palo importante en mi vida, y encima coincidió con que estuve enferma con anginas, después unas migrañas muy fuertes, y para hacerlo más interesante, unas migrañas causadas por la tensión alta, que me ocasionó dolor de oídos, y encima no podía dormir porque la medicación para la migraña no me hacía efecto, sino que me subía la tensión, cosa que ocasionaba a su vez más dolor, entré en un bucle de dolor por la tensión alta, no dormir por el dolor y migraña por no dormir... en fin, menudo cambio de década.
Cuando por fin pudo descubrir mi doctora lo que me pasaba, y puso remedio, volví a la vida, literalmente. Fui a buscar a mi niña a la piscina y le expliqué a una amiga todo lo que me estaba pasando y me dijo: no te han sentado nada bien los 30! -yo respondo: Nooooo, donde tengo que reclamar para que me devuelvan los 29?
Fuera bromas, hay cosas que pierdes y ya tienes que despedirte para siempre, por ejemplo, la confianza, una vez alguien te traiciona cuesta mucho que vuelvas a confiar, y aunque vuelvas, nunca será el grado de confianza original. Hay otras cosas que crees perdidas, pero que cuando la reencuentras es como si nunca te hubieras separado de ella, por ejemplo, un auténtico amigo, un antiguo amor (amor auténtico claro), esos tejanos que te sientan tan bien, son cosas que cuando las encuentras parece que nunca se hayan ido
Pero los 29 ya no están, ahora que tengo 30 y medio me doy cuenta de que no hay mucha diferencia, alguien muy especial para mi me dijo ese día que estaba entrando en el mejor ciclo de mi vida, la mejor etapa, lo mejor por vivir, y aunque esa persona ya no está ahí, creo en que yo puedo hacer posible que eso suceda. Lo mejor está por venir. Así que bienvenidos sean todos los años que me quedan por vivir!
lunes, 1 de septiembre de 2014
1 de septiembre. Borrón y cuenta nueva!
Cada año tenemos 12 ocasiones para hacer borrón y cuenta nueva. Pero el mes de septiembre es, desde mi punto de vista, la ocasión más adecuada, ya que estamos plagados de buenos propósitos para hacernos el año laboral que inicia mucho más llevadero y agradable.
La sensación de sol y playa aún está en nuestra piel, en nuestra retina todos aquellos paisajes maravillosos, y en nuestra memoria los momentos inolvidables de nuestras, ya pasadas, vacaciones.
Anoche leía en mi libro "al atardecer con Dios", la historia de la pesca: hubo una época en la cual las personas tenían que aprender a pescar para sobrevivir, para poder alimentarse, a través de la historia, ya no hacía falta que todo el mundo supiese pescar, porque la vida evolucionaba, y evolucionando evolucionó hasta nuestros días, en los que no hace falta, ni mucho menos, saber pescar para comer, ni plantar tus hortalizas, si siquiera saber cocinar... todo está hecho, lo que no significa que sea bueno o saludable. La pesca ha pasado a ser un deporte o una actividad de unos pocos, la pesca de mar, de río o de lago; a diferencia de la pesca de mar o de río, la pesca de lago requiere mucho silencio, y precisamente eso es lo que persiguen los pescadores de lago, escapar del mundanal ruido, prisas, contaminación y rutina, y pasar un tiempo en medio de la naturaleza, fundirse con ella, escucharla y disfrutarla. Ese recuerdo del sol, el viento en la cara, la calma del lago, la naturaleza en soledad o en compañía silenciosa, la satisfacción de haber pescado, o la espera de pescar simplemente por el placer de hacerlo, al fin de cuentas el pez no es lo importante, todos esos elementos permanecen en la memoria del pescador, que a veces, durante un pequeño receso diario, busca en su mente ese momento, vuelve a la barca y siente la misma paz.
Todos necesitamos acudir de vez en cuando a nuestro momento de pesca, siempre que podamos, experimentar y revivir esos recuerdo felices con alegría, no con nostalgia, ya que siempre habrá una nueva oportunidad para crear recuerdos, tan hermosos como queramos, tan intensos como nos propongamos, por lo tanto, aquí tienes un mes nuevo. ¿Qué vas a hacer con todo este mes que se extiende ante ti? ¿cuanto tiempo vas a perder lamentando el fin de las vacaciones?
Casualmente hoy me repetía esto a mi misma ¿cuanta energía estoy dispuesta a gastar en cosas que no merecen la pena?
Me he dicho: Ruth, espabila guapa! El tiempo que se va no vuelve, y el tiempo que dedicas a pensar en lo que no te edifica ni te ayuda, lo quitas al resto.
Entonces me he duchado, vestido, arreglado tan bien como he podido para mi primer día de trabajo, llena de ilusión, y después de tomarme el café con aquella calma caribeña que me caracteriza por las mañanas, he salido de casa y he pensado: hoy será un gran día!
Intentaré disfrutar de las cosas simples que ofrece la vida, al final eso es lo que nos queda. No le des más vueltas y persigue aquello que quieres, sé feliz, y de paso, si puedes hacer feliz a los demás, hazlo.
Borra de tu vida todo lo que te cause malestar, todo lo que te ocasione angustia, todo lo que no te sirve para crecer; elimina todo lo que te retiene en el mismo lugar y adelante, sigue adelante y no te detengas. Haz una cuenta nueva, reescribe tu vida con un bonito bolígrafo nuevo, llénala de lo que quieras, y usa el corrector siempre que lo necesites, cuando quieras echar la vista atrás para ver tus errores pasados, que sea sólo con el objetivo de aprender de ellos, no para seguir culpándote por algo que ya no tiene vuelta atrás, mejor bórralo e intenta no volver a caer en lo mismo, recuerda que la vida es tan buena que si no aprendes la lección te la vuelve a repetir una y otra vez.