Una nueva herramienta de comunicación para expresar las cosas que me encantan y las que no tanto. Me encantaria conocer vuestras opiniones y comprobar si no estoy equivocada en mi teoria de que no somos tan distintos a pesar de ser diferentes, la esencia viene a ser casi lo mismo. Un fuerte abrazo para todos mis lectores, prometo seguir activamente cada uno de vuestros comentarios. También admito sugerencias
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martes, 1 de abril de 2014
Un brindis por los nuevos comienzos
lunes, 31 de marzo de 2014
Último lunes de marzo!
Empieza la semana ¿A quien le gustan los lunes? Reconozco que todos necesitamos una dosis de rutina para mantener la mente y el tiempo ocupados. Pero sería genial poder decir un lunes: hoy no me levanto de la cama. Mucho más si es un lunes de primavera lluvioso y gris, después del cambio de hora. Al menos yo, estoy desorientada, cansada, melancólica y con ganas de enviarlo todo a paseo, incluso a mi misma.
Pero luego te levantas de la cama, te tomas el café, preparas la mochila de la niña, luego despiertas a la pequeña y te das cuenta de la suerte que tienes en la vida por ver ese angelito abrir los ojos y darte los buenos días. Pierdes un poco de tiempo a dándole tantos besos como puedas, luego a a toda prisa haces el resto de las cosas. Sales de casa con niña, paraguas, chubasquero y muchísima prisa; entonces ves pasar el autobús por delante de tu cara, una voz en tu cabeza te dice: dile adiós.
Corres tanto como puedes, tu hija va cantorreando una canción, que es la banda sonora de aquel momento. Llegas al cole y te despides con un beso que te sabe a poco, porque sabes que no la volverás a ver en todo el día. Vuelves a casa y desayunas con calma.
Entonces miras por la ventana y das gracias a Dios por un día más de vida, por la salud, y pides perdón por esos pensamientos de mandarlo todo a tomar viento fresco, cuando hay tanta gente que no ha podido vivir el último lunes de marzo.
Dale vida a todo aquello que te mantiene con vida, y disfruta.
Aun así, me hubiera gustado quedarme en la cama un ratito más.
domingo, 30 de marzo de 2014
Uno de películas
Hoy cuando estaba en la parada del autobús vi el cartel de la película "non stop" o "sin escala". Lo primero que me vino a la mente fue que nunca iría a ver una película como esa por propia voluntad; tendría que querer mucho a alguien para acompañarlo o acompañarla a verla.
Puedo parecer injusta al juzgar una película por su título y por su cartel sin tan siquiera haber visto el trailer (tengo serias dudas sobre cómo se escribe esta palabra); pero es que no llama en absoluto mi atención.
Me gustan las películas de acción, aunque cada vez menos, pero no puedo sufrir las películas que transcurren en un avión. Es claustrofobica, cuadrada y lineal. Totalmente predecibles.
Vale, estoy cargando contra una película de la cual no tengo ni la menor idea ni la mínima curiosidad, pero le ha tocado.
Hay una película que sí me gustó, y transcurre en un avión: "aterriza como puedas". ¡Qué gran película!
La he visto como unas 30 veces, sin exagerar, en serio. Eran aquellos tiempos en los que podrías grabar una película de la televisión si te gustaba, y después verla tantas veces como tu cerebro sea capaz de soportar. Tengo una lista de esas películas, y un adjetivo para cada una de ellas:
- Pretty woman: esperanzadora y bonita
- No matarás... al vecino: Inverosímil y divertida
- Agárrame a esos fantasmas: alucinante y cómica.
- Men in Black: lo mejor de lo mejor de lo mejor, señor! Y con honores!
- Encantada: infantil pero reflexiva (esta me la descargué)
- Los otros: muy buena e inteligente.
Después de todas estas películas, he visto mil quinientas más, aproximadamente. Pero siempre recordaré Cómo programaba el vhs para grabar pelis, y como tenía que estar atenta para que no salieran los anuncios.
A todo esto, no pienso ir al cine a ver una película que transcurre en un avión, pero si iría a ver "aterriza como puedas " en pantalla grande y con palomitas y chuches.
Buen fin de semana a todos
martes, 25 de marzo de 2014
Doña primavera
Doña primavera
Viste que es primor,
Viste en limonero
Y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
Unas anchas hojas,
Y por caravana
Unas fucsias rojas.
Salid a encontrala
Por esos caminos,
Va loca de soles
Y loca de trinos.
Doña primavera,
De aliento fecundo,
Se ríe de todas
Las penas del mundo...
No cree a quien le hable
De las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
Entre los jazmines?
¿Cómo va a encontralas
Junto de las fuentes
De espejos dorados
Y cantos ardientes?
De la tierra enferma
En las pardas grietas,
Enciende Rosales
De rojas piruetas.
Pone sus encajes
Prende sus verduras,
Enla piedra triste
De las sepulturas...
Doña primavera
De manos gloriosas,
Haz que de por vida
Derramemos rosas:
Rosas de alegría,
Rosas de perdón,
Rosas de cariño,
Y de exultación.
Es la primera poesía larga que aprendí en mi vida, era muy pequeña, pero aún recuerdo lo feliz que era poniendo a prueba mis capacidades. Durante un tiempo estuvo olvidada en mi memoria, pero ahora que ya estamos en primavera, quería agradecer de esta manera a aquella profesora, a aquel colegio, y a la autora Gabriela Mistral. Disfrutad de la primavera eterna!
sábado, 8 de marzo de 2014
Día de la mujer trabajadora
lunes, 10 de febrero de 2014
Aura. La tienes o no la tienes.
Hablando con alguien un día, de cosas de la vida, me dijo: me transmites paz, tienes un aura muy especial.
Yo le contesté que en realidad tengo dos Auras especiales. Mi madre y mi hermana; las dos se llaman Aura! Jajajajaja
Debió pensar que me hacía la lista, pero esa es la pura verdad. Ellas son mis auras y sin ellas no habría conseguido sobrevivir en éste mundo cruel.
En los días en los que la vida me ha sonreído ellas han reído conmigo. En los momentos en los que la vida me ha golpeado tan fuerte que he estado a punto de caer en un abismo infinito, ahí estaban ellas como ángeles enviados por Dios para evitar que me dejara caer, que dejara de luchar.
Mi Aura grande siempre ha creído en mi, desde aquel día 2 de marzo en que me vio por primera vez, tan extremadamente pequeña y frágil. No daban un céntimo por mi vida, decían que no estaban seguros de que sobreviviría fuera de la encubadora. Pero Aura grande me salvó la vida. Desde aquel momento sabe que soy una luchadora, y he visto en ella el mayor ejemplo de mujer valiosa.
Aura txiqui también confía en mi. Tanto como para dejarme al cuidado de su primogénito con 22 años. No me ha permitido tirar la toalla, y sé, que gustosamente hubiera sufrido por mi las injusticias de la vida.
Recuerdo cuando jugábamos con muñecas, cuando me explicaba los libros que leía, cuando me introdujo en el mundo del shopping, y habla con satisfacción de su hermana pequeña.
Son mis auras y una parte importante de mi personalidad la han configurado ellas.
Me hubieran metido en una burbuja protectora si hubiese sido posible, para protegerme de todo mal, y me han dado la oportunidad de equivocarme y rectificar.
Las quiero mucho mucho y mucho. Y sé que siempre me acompañarán.