Translate

jueves, 2 de abril de 2026

Una nueva oportunidad, una nueva vida.


Martina estaba profundamente dormida, hasta que escuchó un ruido de cristales en el suelo y unas voces , entonces se le activaron todos los sentidos, sobretodo el de supervivencia y el de protección. Tenía en su habitación una llave para estos casos, podría haberla echado por dentro y llamar a la policía… pero su hija Brianna, de cuatro años estaba durmiendo justo en la habitación contigua, fueron unos segundos de pánico. 

  • Corre - se dijo rápidamente.

Tomó una caja de su mesita de noche, que tenía el reloj que había pertenecido a su padre, y el móvil.

Al entrar en el cuarto de su hija, la movió hacia el lado de la pared, se acostó al lado y fingió dormir, jamás había estado tan quieta en toda su vida

.

Rogaba a Dios para que su hija no se despertase, para que no hiciera ningún ruido, y ella, arropada, muerta de miedo, mantenía los ojos cerrados, lo más natural que pudo, aunque el corazón le latía a mil por minuto. En toda su vida había sentido tanto miedo, tenía la sangre congelada. 


Escuchaba ruidos por la casa, un hombre le preguntaba al otro si estaba seguro de que no había nadie en la casa, el otro respondía que no, que la casa estaba vacía, o eso le habían dicho.


Entraron en la habitación de su hija, y al mirar dentro y ver a la mujer durmiendo al lado de una niña, el primer hombre le susurró al otro, que habían dos personas durmiendo, en ese momento se le congeló hasta el alma. Imaginó el peor de los escenarios, pedía a Dios por sus vidas, sobretodo por su niña, se sentía tan impotente, tan frágil, tan pequeña, indefensas ambas, y las lágrimas corrían por su cara, no las podía contener, tenía cero control de lo que podría suceder. 


Pero tú has visto la foto del salón, esa mujer está buenísima, susurraba el primer hombre. Ese fue el momento en el que se le detuvo el corazón y casi se le escapa el llanto que llevaba minutos detenido, y tapando con sus manos debajo de la sábana, temía que su cuerpo la traicionase con temblores.

Calla! No ves que hay una niña pequeña ahí ¿Estás loco? O eres un enfermo? Vámonos antes de que se despierten.


Pudo respirar un poco, se quedó como una estatua  por un tiempo que no supo calcular. 


No escuchaba nada, pero el miedo la había paralizado y no se atrevía a moverse. Perdió la noción de los minutos, no sabía cuánto tiempo había pasado cuando se atrevió a moverse con mucha cautela, pues pensaba que aunque había pasado un tiempo largo sin escuchar nada, estaba arriesgando su vida y la de su hija. 


Salió al pasillo y encontró la maleta que había dejado ahí abierta porque había decidido volver una noche de Blanes, de casa de su hermana, para no encontrar tanto tránsito al día siguiente. 


Se culpaba por la decisión que había tomado, sólo por haber cambiado de idea y en vez de volver al día siguiente como lo había planteado desde el principio, decidió volver un día antes, maldijo una y otra vez el momento en el cual había tomado esa decisión. 


Se derrumbó y lloró, lloró con desesperación, con rabia, con impotencia, cuando entró a su habitación y vio todos los cajones abiertos y la ropa en el suelo, incluso el armario, donde guardaba una cajita con las joyas que su abuela le había regalado antes de morir, cómo iba a recoger todo eso, se preguntaba, cómo se iba a enfrentar lo que seguía, qué hacía la gente en estos  casos, no sabía qué tenía qué hacer en ese momento, solo lloraba. Bajó a la realidad por un momento, como quien se cae de la cama, llamó a emergencias. 


Llegaron con una ambulancia, porque al oírla, la operadora al principio no entendía nada, solo sollozos y algo sobre un robo y a duras penas la dirección, entendió que necesitaba ayuda médica. 


Explicó lo que había pasado, pero como quien lo explica fuera de su cuerpo, aunque le hacían preguntas estúpidas sobre si había visto a alguno de los ladrones. Ella repetía una y otra vez, que creía que iban a morir, que estaba viva gracias a Dios, que pensaba que las iban a matar esa esa noche, o quizás algo peor antes de morir.


Estaba en shock cuando llegaron, solo decía que su hija estaba aún durmiendo.  Los sanitarios le tomaron la tensión, la cual estaba disparada, le dieron un lorazepam con una tila para tranquilizarla, ya que no podían llevarla al hospital. Le decían que estaba durmiendo tranquilamente y que ella estaba bien, se habían ido y que ella estaba bien. 


Cuando un policía le daba una copia de la denuncia para entregar al seguro, y le comentaba los que tenía que pasar por comisaría para firmar unos papeles, le explicaba los pasos que tenía que seguir. Pero;  pero ella oía todo sin escuchar nada, eran como voces lejanas que estaban cerca, asentía sin saber qué le estaban diciendo.


Su hermana Susana llegó desde Blanes, era su contacto de emergencia, a esas horas, debía ser como las seis de la mañana, ella no estaba segura, entonces le explicaron todo a su hermana, quien tomó a la niña en brazos cuando se despertó. 


Repararon la ventana con más refuerzos, pero ella colgó un "se vende", a pesar de haber reforzado todas las entradas.

 Tomó la baja laboral y tuvo que ir a un par de sesiones con un psicólogo especializado.


Esa tarde decidió ir a la cafetería dónde siempre tomaba el café de las 9:30h de la mañana, que era la hora en la que aprovechaba para hablar con su hermana y algunas amigas..

Al servirle su café con leche de avena, no muy caliente y con azúcar moreno, pudo ver en el dedo de la camarera un anillo suyo que estaba entre las joyas de su abuela, un anillo de plata con una piedra de aguamarina. La miró a los ojos y sonrió.


Pero se le congeló la sangre cuando detrás suyo escuchó un grupo de chicos hablando y riendo, y entre ellos distinguió la voz de unos de los que entraron en su casa. Tomó el teléfono evitando temblar, marcó el 112, y dijo Susana, llevo ya 10 minutos esperándote, te he dicho muchas veces, en la cafetería Spigas, que está en la calle Sandoval 10. Le respondieron, ahora vamos para allá. 



lunes, 12 de junio de 2017

Con un poco de azúcar...

Iba en el metro tomando café en el vaso termo del Starbucks que me regaló mi amigo Trixid el verano pasado en Naples, como hacíamos tantos viajes por carretera toda la familia, yo necesitaba rellenar en los dunkinkoffe o en los Starbucks que encontrábamos en los diferentes estados recorridos,  tenía el termo para cuando no hubiera café en carretera; estaba tomando mi café, pero me di cuenta de que estaba un poco bastante amargo para mi gusto.

Conozco personas que toman el café negro y sin azúcar,  otras como el marido de mi amiga Raquel,  le ponen un poco de café al azúcar,  y existen tantas variedades para tomarlo como personas que lo toman,  es una cuestión de gusto personal.  Yo creo que la persona que tiene claro como le gusta el café,  tiene claras muchas cosas en la vida, así los que tienen claro cómo no les gusta,  tienen la tendencia a buscar una solución,  pero esto es solo una teoría mía.
Mientras tomaba el café observaba a la gente,  uno de mis pasatiempos favoritos en el metro,  observando,  veía que casi todos estaban muy serios,  vale que eran las 7.00h, pero todos serios?  Algunos tristes,  otros como enfadados,  y nadie sonreía,  ni tenía una expresión relajada,  nadie.
En ese momento me sentí una más del rebaño,  yo debía de tener esa misma cara,  pensé.  Esta gente se dirige hacia su trabajo o estudios,  y cuando lleguen, probablemente,  no habrán cambiado de expresión.  La típica persona a quien le das los buenos días y te responde que buenos serán para ti, o esa persona que con su sola presencia trae malas vibraciones,  la que siempre está fatal,  la que está hasta el gorro de todo,  con la que la vida es injusta,  la persona que lo ha pasado muy mal,  la víctima,  la persona que está en guerra con el mundo (en modo llanero solitario), la persona que solamente explica penas,  la persona tóxica...



Quise parar de pensar en ello mientras pensaba que yo me estaba tomando el café amargo,  no me era agradable,  pero lo estaba tomando y estaba dispuesta a seguir haciéndolo,  pero por qué?  Podía elegir no hacerlo,  no era una obligación.
De repente me vino a la cabeza que muchas veces llevo en el bolso sobres de azúcar,  como tomo azúcar moreno,  a veces en vez de tirar el sobre de blanco que me dejan en la mesa,  me lo guardo.
Puse un sobre en el café,  y tal como lo probé de nuevo,  se dibujó una sonrisa en mis labios,  me sentí como luz en medio de todas aquellas personas,  entonces me vino a la cabeza esa canción de Mary Poppins "con un poco de azúcar esas píldoras que os dan pasará mejor, con un poco de azúcar esas píldora que os dan satisfechos tomaréis ".
Yo ya había puesto ese poco de azúcar,  y estaba FELIZ,  cómo puede cambiar tanto la cosa con un poco de azúcar?

Pero también me pregunto por qué no pongo un poco de azúcar en otras áreas de mi vida,  por qué tengo que tomar la píldora sólo con agua?
No estoy aquí vendiendo una frase barata de autoayuda, pero si cada uno pone un poco de azúcar,  yo creo que el paisaje cambiaría.  Me gusta ese nuevo anuncio que dice: para vivos vivientes (o algo así).
No te limites con estar vivo,  vive!
No subsistas, vive!
Pon un poco de azúcar y saborea,  el tiempo que se va no regresa.
Ahora soy consciente de que estaréis todo el día con la cancioncita en la cabeza,  como me pasó a mí,  pero si es la forma de buscar ese poco de azúcar, pues habrá merecido la pena.

https://m.youtube.com/watch?v=VF8r540I3FY


sábado, 7 de enero de 2017

Días de cambios

http://wp.me/p8gHVn-3

Una nueva forma de difusión,  entre los cambios,  este es uno de ellos...

jueves, 5 de enero de 2017

Queridos reyes magos...

Hoy es una noche especial,  la noche de Reyes, mi amiga Carol ( a mi también me pareció ver la capa de uno de ellos pasando por delante de mi puerta) me  inspiró a escribir esta carta.

Estimados Reyes de Oriente,  mi nombre es Ruth,  tengo 32 años (y sigo viviendo esta noche con muchísima ilusión), y este año he sido más o menos buena,  podía haberme portado mejor,  hay cosas que podía haber hecho de otra manera, y hay algunas de ellas de las que me arrepiento profundamente, y otras me han salido bien.  Quiero que sepáis que mi intención nunca ha sido hacer las cosas mal ni dañar a nadie, pero soy imperfecta y me falta mucho por aprender.

Recuerdo cuando era pequeña, siempre pedía una casita de muñecas, y nunca me llegó,  ahora tengo una muñeca preciosa que es mi mayor regalo.

Cuando recibía mi muñequita el día de Reyes,  estaba tan contenta y agradecida por el regalo,  que olvidaba lo que había pedido.

Pedí tantas veces la casita de muñecas, que de no tenerla,  un día olvidé pedirla,  y después volví a recordarlo cuando estaba haciendo de paje real.  Recordé la ilusión, y supe que haría todo lo posible por mantener la ilusión de mi muñeca.

No os voy a pedir esa casita de muñeca, esa ya no es mi ilusión,  quiero pediros salud y felicidad para mi y para todos los que quiero.

Quiero tardes de risa,  tardes tranquilas, días bonitos,  días felices.

Quiero noches largas y conversaciones profundas,  de esas que no se olvidan,  de esas que se llevan en el corazón.

Quiero momentos maravillosos,  ilusiones,  quiero vivir llena de vida,  y seguir repartiendo felicidad entre mis seres queridos.

Quiero poder mirarme al espejo y sonreír,  mirarme a los ojos y reconocerme.

Quiero sonreír cada día de mi vida y tener paz, y no sólo tenerla,  sino transmitirla, a todos los que me rodean, y estar en paz con todo el mundo.

Prometo ser mucho más buena este año,  no me voy a meter en lo que no me importa,  y no voy a perder tiempo en sufrir.  A ver si de una vez consigo vaciar esta mochila que llevo,  y que empecé a vaciar hace algún tiempo.

Quiero nuevos retos,  y las fuerzas para emprender todo aquello que llevo en proyecto.

Y quiero encontrar a alguien a quien mirar a los ojos y descansar en ellos.  Quiero empezar a construir.

Sé que pido mucho,  pero hay que soñar en grande,  que conste que estos no son mis propósitos para este nuevo año, sino unos deseos que están en lo más profundo de mi corazón, y que me levantarán cuando no tenga fuerzas.

Ah, también quiero un anillo para mi dedo anular izquierdo,  quiero sustituir el que llevo desde diciembre de 2014, ya va siendo hora de dejarlo en el baúl de los recuerdos,  junto con otras cosas.

Muchas gracias sus majestades.

Att:

RUTH

domingo, 1 de enero de 2017

Primer día del año. Objetivo, mejor año de la historia!

Cada año nuevo lo iniciamos  con una lista de metas,  deseos y objetivos. Esto hace que nos movamos sabiendo, aproximadamente,  a donde vamos.

Muchos dicen,  año nuevo, vida nueva. Y tienen razón, cada año que pasa, cada día que pasa,  es una oportunidad para mostrar una nueva versión mejorada de ti mismo/a.

Los maoríes (aborígenes de Nueva Zelanda) celebran el año nuevo con la llegada al cielo de Matariki, conocidas como las pléyades. Esta celebración dura tres días aproximadamente.

Lo que más me llamó la atención cuando leí la referencia en el libro de Sara Lark,  "Las lágrimas de la diosa maorí", fue un personaje que había sufrido muchísimo, había sido muy maltratada por la vida y por la guerra, había sido llevada a Nueva Zelanda,  y llevaba todo ese dolor y todo el rencor.  Otro personaje le explicó que los maoríes, al llegar el fin de año,  lloran todas las pérdidas, todo el dolor sufrido durante aquel año, vacían sus almas y se liberan de las cargas, van hacía el nuevo ciclo en paz y con las manos abiertas para recibir todos lo que el año nuevo ofrece.  Se preparan para lo mejor (lo cuento así para no ser spolier)

Que en tu lista que no falte dejar atrás todo el dolor pasado,  un futuro brillante te espera. Recíbelo.

Hoy es un buen día para abrir las manos para recibir,  y extenderlas para dar y compartir. Empieza un nuevo ciclo,  haz que sea el mejor año de tu historia.  Depende de ti.

Feliz año nuevo!

jueves, 29 de diciembre de 2016

Adiós al ayer, hola al mañana. Bienvenido 2017!

Llevo días esperando a que llegue la inspiración para escribir el último post del año, pero no llega,  así que decidí buscarla.

Podría iniciar como esa canción de Marco Antonio Solis, navidad sin ti, "otro año ya se ha ido, y muchas cosas han pasado, algo hemos aprendido y algo hemos olvidado". Cuanta razón.

Hace un mes o así,  publiqué un post en Facebook tachando este año como uno de los peores que recuerdo, y creo que fui muy injusta con él,  y no lo digo porque esté a punto de morir,  sino porque uno de los pilares que me mantiene en pie es ser una persona agradecida,  he aprendido a dar gracias a Dios por todas las cosas,  aunque no me parezcan buenas, aunque no me parezcan justas,  pero todo en la vida sucede por algo,  y si no lo ves ahora,  lo verás luego.

Mi año fue así: en enero me quedé sin pareja y empecé mi formación como coach,  en febrero fuimos a la nieve, regalo de mi ex novio para mi hija,   en marzo gran viaje a Roma,  para celebrar nuestros cumpleaños (el de la cuca y mío) donde conocimos a personas fantásticas, en abril por fin empezó a hacer menos frío y lo veía todo más cálido,  en mayo las cosas empezaron a ir mejor,  en junio llegó el verano,  y conocí a un grupo fantástico de personas en amigosbarcelona(Carol, Mos, Alan, Luthor, Dan, Jou, Marisa, Lemur y demás), también conocí a mis chicos del clan, son geniales y somos un verdadero clan, en julio fui al conciertazo de Mark Anthony,  en agosto estuve en el hospital haciendo pruebas (que por cierto, salieron muy bien), luego nos fuimos de vacaciones a Enveig y Andorra,  y una semana después a Madrid,  al campamento de jóvenes de la iglesia, simplemente genial,  septiembre y la vuelta al cole,  tardé un mes en hacerme de nuevo con la rutina y así pasó octubre,  en noviembre tuve un bajón importante y cambié la interpretación de los acontecimientos, pude cambiar el chip y verlo todo desde otro prisma, y eso que ya había terminado mis estudios como coach, y llegó diciembre.  Así de rápido. Así de simple.

Me han pasado cosas maravillosas,  y cosas muy duras,  pero he disfrutado de lo bueno y he sufrido y superado lo malo.
Y lo mejor es que acabo este año feliz,  con ganas de empezar el que quiero que sea el mejor año de mi vida, el año que recordaré por siempre.

Se abre un nuevo horizonte ante nosotros,  llénalo de ilusión y de colores,  reparte felicidad y sé feliz. 

Os deseo a vosotros lo mismo. Y eso es todo por este año,  y como me aconsejó un amigo,  que come san jacobos a las 1.34h,  entradas más cortas y más seguidas.
Gracias a todos por formar parte de este fantástico año, y gracias a los que se han ido de mi vida,  y espero que los que estén en la puerta se decidan,  o entran o salen.

Que sea un año de paz, alegría y buenas noticias,  y que todo lo que surja lo podamos solucionar. Amén.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Historias de amor jamás contadas n*4

Era un viernes de madrugada,  habían ido a cenar como casi todos los viernes desde que estaban juntos en aquella relación todavía por definir. Esa noche a ella le había apetecido tapeo y vino tinto,  estuvo todo el día de buen humor, como casi todos los viernes desde que se habían conocido seis meses atrás.

Habían hecho el amor como cada vez que se encontraban, de manera consciente y apasionada,  y ahora,  exhaustos después de la segunda vez de la noche,  descansaban abrazados. 

Ella para dormir siempre le daba la espalda,  él la abrazaba cálidamente, y siempre se dormía antes,  excepto esa noche.

Él estaba pensativo,  y ella percibía cierta intranquilidad,  era extraño,  porque cuando estaban en la cama,  no existía nada más.  De repente, cuando ella estaba a punto de quedarse dormida,  él se acerca a su oído y le dijo: estoy enamorado de ti y te quiero...

Esas palabras inundaron toda la habitación,  se hicieron densas y se colorearon por sí mismas,  cambiantes de luz a oscuridad y nuevamente a luz.

Ella se volteó y le dijo- no,  no estás enamorado de mi y no es verdad que me quieras.

Entonces por qué no puedo sacarte ni un minuto de mi cabeza? -respondió, mirándola a los ojos.

Eso es porque te gusto mucho,  soy un encanto - dijo sonriendo- pero eso no significa que estás enamorado cariño. Y mucho menos que me quieras.

Ah no? Entonces porqué me siento desgraciadamente solo cuando pienso en que esto que tenemos algún día se puede acabar? - dijo él.

Ella sintió una ternura profunda hacia él,  era la primera vez que exponía sus sentimientos en seis meses,  la primera vez que hablaba de amor.  Ella cuando se conocieron estaba ilusionada y feliz,  sintió crecer en su corazón ese sentimiento hermoso,  pero al ver la actitud de él, más distante,  se disfrazó de frialdad,  cada vez que un "te quiero" asomaba a sus labios,  se lo tragaba con amargura,  tenía miedo de ser rechazada otra vez,  sentía miedo de que él confundiese  esas muestras de amor con debilidad, no podía soportarlo nuevamente.  Al ver que él abría su corazón,  sintió aún más miedo.

- Te sientes solo porque empiezas a imaginar cosas!  Y empiezas a llorar antes de que te den el palo. Además estoy segura que en cuanto nos dejemos de ver tardarás una semana en sustituirme por otra.

Él puso una expresión seria,  casi como de enfado,  aunque se contuvo bastante.

- cuando te beso el tiempo se detiene,  necesito tu risa para llenarme de energía.  Eres lo último que pienso por la noche y lo primero de la mañana, dormir a tu lado me tranquiliza.  Todo está bien cuando estamos juntos. Quiero estar siempre contigo.

- Ya deja de decir tonterías,  tienes fiebre o algo? - dijo ella de manera teatral.

Por qué cuando escucho tu risa es como el más perfecto de los amaneceres,  como esa luz del sol dentro de mi,  no puedo evitar reír,  ahogándome en esa felicidad,  sería capaz de convertirme en payaso para escuchar esa risa. -siguió él- cuando te veo quiero correr a abrazarte como si me fuera la vida en ello,  y cuento las horas para volver a verte como un tonto,  y te llamo con cualquier excusa,  solo para oír tu voz.

Insisto, no estamos enamorados- dijo ella con voz muy floja.

Ella ya no podía resistir todas esas expresiones de amor,  nunca imaginó que él sintiera todo eso.  Empezó a atar cabos.  Cada vez que le llevaba el desayuno a la cama,  la acompañaba a casa,  escuchaba pacientemente sus quejas de trabajo y la abrazaba muy fuerte, cuando la llamaba por tercera vez para confirmar si habían quedado o no,  en vez de enviar un mensaje,  esas charlas de madrugada sobre sus sueños e inquietudes,  cómo le acariciaba el pelo por la noche mientras dormía,  y la primera sonrisa al despertar,  esa que indicaba la satisfacción de los estar a su lado.  En aquel momento lo supo.

Hubo un silencio de unos diez segundos que pareció una eternidad.

Entonces no quieres pasar el resto de tu vida conmigo? -preguntó él con voz muy suave y tierna.

Por supuesto que sí -Dijo sonriente ella,  acercándose más a él,  sintiendo su calor, y la paz que solo hallaba en sus brazos, se fundieron en un abrazo, acompasando los latidos de sus corazones como si fueran uno solo. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Cambia la interpretación

El sábado cuando me levanté para ir a clases,  llovía y llovía.  Estaba muy cansada y sólo quería dormir,  aunque había dormido bastante bien,  sobretodo después de recibir un mensaje de buenas noches cuando ya estaba durmiendo,  el mensaje en sí era muy simple, pero venía de una persona especial,  normalmente esos mensajes no me despiertan,  ya que por la noche me pongo en "modo avión" algo que aprendí de una persona muy sabia;  el caso es que me dormí tan repentinamente que no me acordé del móvil ni de nada,  de hecho,  cuando oí la vibración del mensaje seguida del tono,  pensé que era el despertador,  inmediatamente me dije: no puede ser,  acabo de acostarme ahora mismo (sólo había pasado una hora) al ver el mensaje y la hora,  me alegré en el alma,  tenía toda la noche para dormir,  estaba tan contenta que respondí el mensaje medio dormida, con beso de buenas noches y todo,  sólo eran las 00.34h.

Por la mañana me metí en la ducha para despejarme,  y mientras ponía azúcar en el vaso-termo supercuco que tengo,  empecé a tararear "con un poco de azúcar esas píldoras que os dan, píldoras que os dan,  pasarán mejor...", empecé a reír sola, como suele hacer muchas veces,  y como estoy haciendo en este momento. Vino a mi mente una frase poderosa que aprendí en clases de coaching: Cambia la interpretación.

Debía salir de casa el sábado por la mañana,  no tenía opción,  además me levanté para ello,  y todo lo que iba haciendo era en esa dirección.  Con qué actitud debía afrontarlo?  Si no puedo cambiar la situación actual,  tiene sentido estar triste o enfadada?  En qué medida depende de mi que llueva o no?  El hecho de que llueva y no quiera salir de la cama quiere decir que vaya a tener un mal día?

De ninguna manera.

Me acordé de mi sobrino cantando la canción: oye,  abre tus ojos,  mira hacia arriba,  disfruta las cosas buenas que tiene la vida!

Tenía preparado el café,  salí de casa a toda prisa,  en una bolsa de esas monas de plástico duro llevaba la carpeta,  unos zapatos de recambio por si acaso,  y mi precioso bolso verde dentro;  había olvidado las galletas para desayunar,  y fue entonces cuando se me ocurrió comprar un cruasán de chocolate,  tuve que caminar diez minutos hasta el bus, pero estaba contenta.  Fui consciente de que podía elegir la interpretación que daba a esa situación,  y elegí tener un buen día,  lleno de pensamientos positivos y con una sonrisa. 

Tenía un paraguas,  café,  cruasán de chocolate,  cosas que hacer,  salud y alegría y, encima,  caía una preciosa lluvia que venía desde el cielo para limpiar el aire de la ciudad.  La  vida es bella.

Si no te gusta la situación,  cambia tu interpretación sobre ella,  y verás como todo cambia.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Historias de amor jamás contadas n* 3

A medida que se acercaba la hora de partir,  ella iba sintiendo como su corazón se desgarraba hasta romperse en dos partes,  una se la llevaría él con su partida, la otra sólo podría subsistir con la esperanza de volver a unirse con la mitad que le faltaba.

Iban en un taxi camino al aeropuerto, ella miraba de reojo por la ventana,  no quería que él viera sus ojos aguados, y no quería mantener contacto visual, porque se iba a perder otra vez en el bosque de sus ojos,  cuando de repente él le dijo: -No se vale estar triste.- la conocía tan bien que podía sentir exactamente lo mismo que ella,  ese dolor inexplicable.

En ese momento se le escaparon dos lágrimas tibias y saladas,  las cuales apresuró en secar y sonreír,  entonces sí vio su mirada,  luminosa,  y pensó que por qué no podía vivir en esos ojos. Recordó esa canción de Amaral, "si pienso en ti siento que esta vida no es justa,  si pienso en ti y en la luz de esa mirada tuya".

Se le escapó un suspiro profundo, como si su corazón necesitara aire  para aliviar su dolor. -No vale suspirar princesa.

Sonrió, y al hacerlo ella, lo hizo él también.  - Necesito tu sonrisa como un sediento en el desierto.  Eres mi agua princesa.

Al llegar al aeropuerto se despidieron durante una hora,  besos tiernos,  pausados, apasionados y también tranquilos.  Sinceramente se amaban, si era verdad que existían las almas gemelas,  ellos se habían encontrado, pero ella sabía que era el tiempo equivocado,  la manera equivocada y la distancia equivocada.  Así que en su corazón, la mitad que aún le pertenecía,  le dijo un adiós para siempre, aunque sus últimas palabras mirándole a los ojos fueron,  adiós mi amor, te quiero.

Todos los recuerdos
Al llegar a casa lloró toda la tarde,  lloró por la noche hasta quedarse dormida y a la mañana siguiente lloró más aún.  Tenía el teléfono en modo avión,  por lo que no vio las 20 llamadas perdidas ni los mensajes de quien fuera el amor de su vida.  Se levantó,  débil,  le faltaba energía y tenía el corazón roto en mil pedazos.  Era el momento de decirle la decisión que había tomado,  después de haber pasado el mejor fin de semana de sus vidas,  y después de meses y meses de vivir borracha de amor,  literalmente.

El dolor de la última separación había sido determinante,  no podía seguir viviendo así,  pasaban de la euforia de la espera, el subidón de estar juntos a la muerte de la separación.

Cuando por fin contestó al teléfono,  su voz se entrecortaba por el dolor. - Mi amor,  no podemos continuar y no tengo valor para decírtelo a la cara,  no podría, lo sabes - lágrimas empezaron a inundar su cara y sus palabras parecían incoherencias- no podemos seguir,  lo sabíamos desde el principio.  Y te quiero con toda mi alma.

-y yo a ti, eres mi mundo. No me dejes solo.

Ella sintió que se moría,  pero no había marcha atrás.  La decisión estaba tomada.

En su silencio él pudo entender que ya no había nada que hacer, ella en su corazón ya lo había dejado marchar.

- Está bien mi amor- le dijo con voz muy suave- todo va a estar bien.  Pero nunca olvides que te amo con todo,  con todo lo que soy,  no lo olvides,  y tampoco olvides que conocí el amor gracias a ti.  Eres maravillosa,  simplemente maravillosa.

Dicho todo esto,  colgaron. 

Jamás se han vuelto a ver, ambos han seguido subsistiendo.  A veces ríen con otras personas,  han seguido adelante como han podido.  Pero nadie nunca sabrá jamás,  ese amor tan grande y tan profundo que llevan dentro,  que tan sólo con un roce se despertaría el volcán que vive dormido dentro de ellos. 

Nadie sabe como acabará la historia. Ella a veces se queda en silencio mirando al infinito,  recordando y, en el fondo,  esperando a que regrese,  como esa canción de La oreja de van gogh,  mil rosas para mi...

Él,  tras superar una depresión, rehizo su vida con una persona afín, pero algunas noches, bueno, todas las noches,  cuando está en la cama a punto de dormir,  no puede evitar susurrar de manera imperceptible "Buenas noches princesa", llevando en su pecho el recuerdo de ese amor,  que no morirá nunca.  A veces se acuerda de ese bolero que dice: si tú me dices ven, lo dejo todo.

Y al escribir esta historia yo recuerdo esa canción que dice: y así pasarás la vida entre risas y alegría... ay, la vida.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Estafa romántica.

La historia que os quiero compartir hoy no me la ha explicado nadie,  me ha pasado a mi. 
El lunes me empezó a hablar un hombre vía Facebook,  atractivo podría decirse,  me dijo que estaba buscando a un amigo en la red social,  vio mi foto y se quedó impactado por mi belleza,  normal -pensé. 
Me contó que era un general de la marina americana y que estaba destinado en misión de paz en Afganistán,  desgraciadamente su amada esposa y su hija habían muerto en un accidente de tráfico,  menos mal que su hijo Mark no iba en el coche,  no tenía padres,  y su única familia era su hijo,  quien vivía en un internado en el sur de África. 
Todo esto muy bien explicado,  yo sentí una pena terrible por el accidente y por su hijo.  Entonces empezó a preguntarme cual era mi color favorito,  si estaba casada,  si tenía hijos,  a que me dedicaba y tal.  Yo respondí. Al día siguiente seguimos hablando un poco más,  me preguntó cuales eran mis sueños en la vida,  y me dijo que su sueño se había cumplido al conocerme,  qué romántico,  no?
Al día siguiente Mark, el hijo,  me mandó un email diciéndome lo feliz que estaba de saber que su padre estaba profundamente enamorado de mi y que pronto tendría una familia y una nueva mamá para que tenga cuidado de él.
Al general le hice muchísimas preguntas,  entre ellas que si no tenía miedo por la guerra,  ya que debe ser muy difícil vivir en medio de la guerra.  Me dijo que no,  que por qué iba a temer. Extraño -pensé,  pero bueno.
Mi idea al principio era que este señor estaba en terreno de guerra y que había encontrado un entrenamiento para no pensar en las atrocidades que estaba viviendo allí,pensé en seguirle el juego,  menos en eso de casarnos,  le dije claramente que no quería casarme con nadie, y que me creía poco esas declaraciones de amor,  ya que, sólo hacía tres días que nos conocíamos. Luego de hablar con mi hermana me hizo buscar información y me advirtió de que no me dejara llevar por el cuento triste del pobre viudo, también me dijo que los cuentos de hadas no existen (me lo dice a mi, que he vivido uno fantástico, pero no con final feliz, de momento). Fue entonces cuando empecé a estar alerta.
El niño,  Mark, me escribía cada día un mensaje diciendo que yo era la mamá más dulce del mundo y las ganas que tenía de estudiar medicina para cuidar de su papá y de mi cuando seamos viejos,  que pronto tomaría sus exámenes y después vendría a visitarme,  se moría de ganas!  Yo, por mi parte,  le decía que los esperaba aquí.
El jueves ambos me escribieron,  el general George por un lado diciéndome lo FELIZ que estaba de haberme conocido,  y pidiéndome que por favor me haga cargo de Mark, y el niño por su parte diciendo lo feliz que era realmente de haber encontrado a una mamá como yo.
El viernes,  el general me escribió diciendo que estaba en la zona de guerra,que me extrañaba tanto y tanto,  que no podía esperar hasta el momento de estar juntos,  que no podríamos hablar porque estaría fuera por trabajo. Y el sábado por la mañana llegó lo que esperaba. Tachán!
Un email de Mark diciendo que estaba desesperado, había llorado todo el día y toda la noche porque su padre le había dado una tarjeta de crédito para pagar los derechos de los exámenes, y él, torpemente,  la había perdido. Su padre se encontraba en zona de guerra,  por lo que no podía hacerle el envío de dinero,  550 euros que necesitaba.  Seguido de este email,  otro con los datos del profesor a quien tenía que enviarle el dinero para la matriculación de los exámenes del crío.
Al día siguiente por la mañana se conectó para decirme que ayude a "nuestro" hijo,  ahí yo ya había recopilado toda la información necesaria y sabía perfectamente de lo que se trataba.  Le dije que si tenía acceso a internet, podía hacerle una transferencia a Bismark, apellido del profesor,  que no se preocupe más por los exámenes,  que El Niño iba a ser médico. 
Me puse en modo sermón, que no llorase por unos exámenes, sino que llore por la guerra, por las injusticias de la vida, por tantos niños muertos a manos de las maldigas armas, que llore por la impotencia de no poder hacer nada para que cese tanto dolor... estuve como quince minutos escribiendo de manera automática, pensando, traduce majo, traduce. 
Encontré todo un entramado de estafas románticas, las hay de todo tipo: el que se enamora y es viudo con un hijo, que automáticamente pasa a ser tuyo, y por lo tanto debes ayudarlo en lo que te pida; el que ha ganado un premio de lotería pero no lo puede cobrar y necesita que lo ayudes; el que se enamora locamente, y necesita dinero para una licencia para casarse, o unos trámites en el consulado; el que ha recibido una herencia y quiere ponerla toda a tu nombre, pero debes pagar los gastos del abogado.
Es importante saber que todo esto dicen que es porque te aman y eres el amor de su vida, apelan a la vanidad de las personas, a la sensibilidad y a la voluntad de ayudar, y siempre dicen ser médicos, Generales, arquitectos, o algo que llame mucho la atención; también dicen estar en zonas de guerra o en bases navales prácticamente incomunicados, y necesitan tu ayuda con urgencia, lo tiene todo pensado, y buscan la manera de engañarte en caliente y con plazo de tiempo para que no puedas reaccionar, y si te emboban pues mejor. 
En Facebook hay una página de afectados por esta estafa y de personas a quien han intentado estafar, y van poniendo fotos de los supuestos pretendientes, siempre hombres blancos y de aspecto agradable. 
Aquí abajo dejo la foto del tipo, para que nadie vaya a caer en esta mentira, sé que Bismark estará rabioso por haber perdido el tiempo conmigo, recuerdo que para desquitarme un poco y hacerle leer y traducir, le escribí toda la letra de la canción de Alejandro Fernández "llorando penas", después va y me responde con un emoticono de ojos corazón, que tío. Al cabo de varios días me vuelve a decir que ayude a su hijo, le dije que era muy raro que no había recibido ningún correo suyo, cuando según él, yo soy la mamá más dulce y más encantadora del mundo, y luego añadí que se le olvidó un detalle, que también era una mujer inteligente y difícil de engañar.su respuesta fue: ok. 
Le escribí la siguiente frase "¿Realmente creíste que era tan estupida Bismark?"
Fuiste a dar con la mujer equivocada.

Ahí acabó todo el amor que sentía por mi, todos los sueños de una preciosa casa, todo lo que yo deseara, y que me daría todo lo,que tenía, yo ya le había dicho que no quería nada de nadie, que tengo todo lo que necesito, y no necesito a nadie para conseguir lo que deseo. 





miércoles, 24 de agosto de 2016

Ragú. Cocina tradicional napolitana.

Muchas veces me preguntan por qué me gusta ir a tal o cual sitio o con tal o cual persona.  Qué factores influyen para que quieras repetir? Por qué te gusta tanto ese sitio?

Un día en la clase de atención al cliente la profe preguntó por qué la gente iba a comer a un sitio y luego no volvía más. 
Yo le respondí que si hay dos millones de restaurantes en Barcelona,  lo normal es ir cada vez a uno distinto,  a no ser que uno de ellos te impacte de manera que desees volver.  Lo que incluye para que yo quiera volver a comer a un restaurante,  bar,  o garito de copas,  o bien, ir y volver, una peluquería o tienda de barrio,  lo explico en la siguiente lista,  de más importante a menos importante:

- Me encantan los sitios donde se me atiende bien,  ese punto exacto entre respeto y familiaridad.  A partir de X día,  empiezan a llamarte por tu nombre,  por ejemplo desde el primer día que pagas con tarjeta y se fijan en tu nombre (sin caer en el pelotismo, o lambonismo, como lo queráis llamar). Si te llaman por tu nombre es muy fácil que te sientas acogido, y que cuando te sientas indeciso o no tengas ganas de pensar mucho,  por inercia vas donde ya te conocen. Y que te reciban bien,  no penséis que soy muy diva,  a todo el mundo le gusta ser bien recibido,  vas a un restaurante no sólo a comer algo rico sino que también vas a despejar tu mente y a pasar un rato agradable en buena compañía, o en compañía de ti mismo,  esto también lo hago a veces. 

- Los camareros y las camareras son amables, no ponen caras raras cuando preguntas por algún plato,  y te tratan con naturalidad;  también es importante que te ayuden a elegir y que te den soluciones u opiniones si ven que algún ingrediente no te resulta familiar o no te gusta. Me gusta tratar bien a la gente cuando trabajo de cara al público,  y en mi vida diaria también,  nunca sabemos si una persona necesita una sonrisa cálida, un saludo amable,  siempre que podamos mejorar su día,  estaremos en el camino correcto, pues de igual manera me gusta que me traten.  Si un restaurante tiene una buena comida,  pero te tratan mal,  difícilmente recuerdas lo bueno que estaba,  somos así,  asimilamos las experiencias negativas y dejamos que determinen el momento.  Yo disfruto igual de la comida,  y quizás regrese algún día,  pero siempre recordaré el mal trato por parte del personal en cuestión. Y pierde mucho encanto. 

- La relación calidad precio también es un factor importante,  para que te hagas cliente asiduo debes poder permitírtelo, no estoy hablando de que sea tirado de precio,  sino que pagues lo que es justo.  

- Para qué nos vamos a engañar? La comida tiene que estar muy buena y las raciones deben ser acorde con lo que debe comer una persona adulta,  no? 

- Platos innovadores,  pero que mantengan la esencia y el sabor de los ingredientes.  Me encanta que los/as cocineros/as lo hagan con cariño,  mimando los ingredientes,  y que estos sean de buena calidad,  eso marca la diferencia entre un sitio u otro. 

- El lugar debe ser bonito,  acogedor y con encanto,  sino pierde mucho.  Es difícil entrar en ambiente si el sitio es horrible o está demasiado recargado.  Los detalles son importantes para elegir la decoración. Siempre menos es más. 

El caso del Ragú he de decir que lo que más me gusta, a parte de todo lo mencionado anteriormente, es el hecho de que sea un lugar polivalente,  tiene varias caras.  Yo lo conocí por mi amiga Dayté, en enero de este año,  justamente cuando hacía más frío dentro y fuera de mí.  

Fui a un aperitivo italiano que hacen los miércoles y viernes de 19 a 21h, música (muchas veces dj en directo),  copas y bufet libre de tapas italianas,  deliciosas!  Un afterwork en toda regla,  un buen punto de reunión para pasar un rato agradable con amigos,  hacer nuevos amigos,  como fue mi caso, y a la vez probar platos cuidadosamente elaborados. 

Megustó tanto que fui otro día con mi amigo Jordi y Naomie, con tan buena suerte que se nos añadieron Dayté y su hija Daniela, esa niña es una delicia,  es como Gabi pero más mayor,  y cuando se juntan... arde Roma.

Ese día cenamos en el salón de arriba,  cuidadosamente decorado con unas fotografías de autor muy especiales,  el ambiente cambia bastante.  Fue una cena informal y bastante sabrosa.  Ahí probé el Ragú, que es carne cocinada durante seis horas a fuego muy lento con una exquisita salsa de tomate y especias,  seguro que no lo he descrito tal como es,  pero no tengo palabras,  también comimos unas berenjenas muy ricas, un tinto para acompañar y los postres,  tarta de chocolate y tiramisú. Una noche de lo más agradable. 

Otro día fuimos Naomie y yo a medio día,  tenía muchísimas ganas de probar el menú de mediodía, siempre lo leo en Facebook y se me hace la boca agua,  un día había quedado con ella para comer y se lo propuse,  como siempre nos atendieron muy bien,  y la comida estaba deliciosa,  a un precio razonable. 

En otra ocasión fui con mi amiga Abby, su bebé y la Gabi a medio día,  comimos en la planta baja,  que es más cómoda si vas con niños muy pequeños,  y nuevamente me sorprendió el chef,  y mi amiga que es muy especial con la comida,  quedó encantada y me dijo que quería repetir. 

Hace poco fui con un amigo napolitano, porque quería enseñarle el lugar, para que se sintiera cómodo como en casa, y quedó maravillado con la autenticidad del lugar y la calidad de la comida, repetiremos seguro. Y tu? Te atreves a probar?

He ido repitiendo porque es un sitio del cual me gusta presumir, y el dueño es un encanto de persona, trata a todo el mundo con la familiaridad napolitana. 😊

Casi un año después, se ha convertido en un buen lugar de reunión entre amigos, para comer o cenar con la familia o en pareja,  hay mesas súper cucas y románticas,  y también para ir a comer con las amigas en plan terapia de la risa. Imprescindible.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Recordatorio: pirámide alimenticia. Recuerdos, todo vuelve a la normalidad

Aquí salgo toda redonda, con mi nena en brazos, aquel verano del 2010

Estilos de vida saludable: nuevas recomendaciones de la pirámide nutricional SENC 2015 
 Cuando hablé con mi amiga Mariam, me dijo que estaba muy preocupada porque no había recuperado su peso, después de haber tenido al bebé, que tan solo tiene 5 meses, hace seis años, hubiera dicho que tiene razón, que ya era hora de volver a su peso ideal, bueno, no lo hubiera dicho para no herir sus sentimientos, pero sí lo hubiera pensado. En la misma conversación me dijo que si podría escribir sobre el tema en el blog, porque según su opinión, yo siempre estoy estupenda, su opinión, porque todas tenemos nuestros complejillos, y yo no me encuentro en mi mejor momento actualmente, pero quiero encontrar el modo de animarla, y de paso explicar mi experiencia después de tener a mi bebé, ha pasado ya mucho tiempo, pero recuerdo esa sensación de no reconocerme en mi propio cuerpo.

Recuerdo que cuando me quedé embarazada estaba contenta porque no tenía pensado engordar tanto, ya que mi hermana después de tener a mi sobrino se quedó con el mismo peso, delgada y guapísima, mi madre tuvo cuatro hijos y siempre fue delgada, como un espagueti, y por genética, me tenía que haber tocado esa misma suerte, así que no me preocupé por ello; de hecho, durante los primeros dos meses perdí peso, lo que me resultó raro, no tenía apetito, y bueno, pensé que seguiría esa racha, pero cuando recuperé el hambre, fue demasiado tarde, empecé a ganar peso, y con las navidades de por medio... luego pensé, bueno, no sé cuando tendré la oportunidad de volver a estar embarazada, así que a disfrutar, en realidad, soy muy comilona. Para resumir, 19 kilos ganados durante el embarazo, es que fue largo, 42 semanas, esa es mi excusa, además en la última ecografía me dijeron que la niña estaba flaquita, y me dio mucha pena, pensé en mi nena y bueno, habían unos tarros de helado de vainilla con nueces de macadamia, una cosa llevó a la otra.

Después del parto, y del tormentoso post parto, en el que casi me dejo la vida, al final, cuando me dieron el alta, seis días después, y al cabo de un mes, cuando conseguí darle el pecho con regularidad y sin dolor, quería recuperar mi peso. Me veía gorda y cansada, porque lo estaba, gorda y cansada, y a penas me veía guapa, además el padre de mi hija me lo recordaba, estás gorda, me decía, a ver si te apuntas al gimnasio, sí, ya sé lo que estáis pensando, es muy fácil para los hombres tener un hijo cuando su cuerpo no sufre el más mínimo cambio, durante ni después del parto, cuando no te juegas la vida dando vida, no es lo mismo mamá que papá, digan lo que digan.

Decidí apuntarme al gimnasio, pero tenía 12 quilos que se resistían, estaban ahí, repartidos entre las enormes glándulas mamarias para alimentar a mi Miniyo, y el resto de mi cuerpo, quería por todos los medios volver a sentirme yo, guapa, sexy, en definitiva, yo misma.

No era capaz de hacer dieta, y la gente me decía que si daba pecho perdía peso más rápido, que si tenía que hacer dieta de nosequé, en fin, la gente decía muchas cosas, pero la que se sentía mal era yo. Pasados unos meses empecé a ir a clases de pilates con una profesora venezolana muy agradable, me fue genial, en seguida empecé a notar las piernas más fuertes y estilizadas, y, aunque no perdía peso, estaba tonificada, y me fué genial para fortalecer el suelo pélvico, que queda debilitado después del parto.

Ese verano empecé a sentirme un poco mejor, seguía con el mismo peso, pero había encontrado algunos pequeños cambios para sentirme mejor:

- Me corté el pelo y cambié el color. Un cambio de look me vino genial para subir el autoestima, no todo depende del peso, también el cuidado personal es muy importante.

- Encontré la fórmula para vestirme acorde, potenciando las partes con las que me sentía más cómoda, y disimulando las que quería esconder un poco. Por ejemplo, unos pantalones cortos con una blusa ancha, y algo de tacón, no mucho, porque me dolía bastante la espalda; una blusa escotada pero suelta en al parte de la barriga, y unos tejanos más ajustados. el secreto está en buscar lo que mejor te sienta en la actualidad, mientras recuperas tu figura, sin prisas, sin obsesiones.

- Salía con mis amigas una vez por semana, a tomar café, a desayunar, a cenar o de compras. Eso siempre me ha ayudado, estar con mis amigas riendo y compartiendo momentos inolvidables. Cuando eres mamá de un bebé, todo tu tiempo está volcado en esa criatura que tanto te necesita, pero sigues siendo persona, y necesitas tiempo para ti, necesitas sentirte mujer además de mamá. Tiempo después, el padre de mi hija me lo echó en cara, cosa que demuestra un egoísmo enfermizo, es muy importante que la persona que está a tu lado sea comprensiva y nada acaparadora.

- Keep Calm & baño relajante: Era un momento para mi, no podía hacerlo cada día, pero en cuanto podía, me llenaba la bañera con aceites y sales, mascarilla reparadora para el pelo e hidratante para la piel. Tenía que buscar la manera de sentirme bien conmigo misma, me lo había ganado.

- Hablaba mi preocupación con la doctora, la profesora de pilates y mis amigas. La doctora me decía que tenía que intentar hacer dieta rica en fruta, verduras, pescado y lácteos, por la lactancia; la profesora de pilates, en cambio, me dijo que no me agobiara, que el cuerpo necesita un año para recuperarse por completo, pero que a partir de los ocho meses es cuando realmente se empiezan a ver resultados importantes, que era bueno cuidar la alimentación y hacer algo de deporte, pero por salud, sin desesperos, y la verdad me transmitió mucha tranquilidad; mis amigas, en cambio, me decían que estaba estupenda como siempre, y que tenían envidia del escote que me había quedado, tan perfecto (las quiero muchísimo).

- Intenté ver que era una etapa que tenía que pasar, transitoria, y que en algún momento llegaría a ser yo misma otra vez. Así que continué disfrutando de mi niña, era la criatura más adorable que había visto nunca.

Mantuve la sonrisa, cuando me empecé a encontar bien, tardé bastante en recuperarme después del parto, todo empezó a marchar mejor. Yo creo que con paciencia y mucho cariño, todo llega. Nuestro cuerpo es maravilloso e inteligente, y si lo cuidamos sabe como agradecerlo.

Cuando quise darme cuenta, ya había perdido diez de los doce kilos demás, sin mucho esfuerzo, más bien con poco esfuerzo, un poco de ejercicio y dieta equilibrada, y con la cabeza tranquila, sabiendo que algún día todo iba a volver a ser como antes.

En el inicio del post aparece la pirámide de la alimentación, creo que deberíamos tenerla todos en cuenta, ya que un estilo de vida saludablees bueno para todos, no solo para las que quieran perder pedo después del parto, sino para todo el mundo, y también sería una idea maravillosa enseñar a los niños a seguirla, ya que los hábitos que les enseñemos ahora será su seguro de vida para mañana.

Dicho todo esto, quiero decirte querida amiga, que no te agobies, sabes que eres HERMOSA, y tienes dos nenas maravillosas, y eres muy joven, tu cuerpo volverá a ser el que era, mucho más fuerte.
Yo te diría que dediques tiempo a tu cuidado personal, sin desesperos, sin prisas, ES IMPORTANTE QUE TE SIENTAS BIEN CONTIGO MISMA, QUE TE QUIERAS, TE MIMES, TE DEJES QUERER Y TE DEJES MIMAR, y disfrutando de ello, dedica tiempo a preparar platos sanos y sabrosos, intenraré buscar algunos enlaces de recetas para dejarlos aquí. Espero que todo esto te haya ayudado, y te pido disculpas por la tardanza, pero no encontraba la manera de abordar el tema.




- Dieta para personas con problemas en la vesícula:
http://www.remediospopulares.com/dieta_para_las_personas_con_problemas_en_la_vesicula.html


- Información sobre cálculo biliar:
https://hablandodenutricion.com/2014/06/06/dieta-sobrepeso-y-calculos-en-la-vesicula-biliar/


- Pirámide de la alimentación, versión actualizada:
 http://www.efesalud.com/noticias/estilos-de-vida-saludable-nuevas-recomendaciones-de-la-piramide-nutricional-senc-2015/

Y SI TODO ESTO TE SABE A POCO, PÍNTATE LOS LABIOS Y SUÉLTATE EL PELO.

sábado, 13 de agosto de 2016

La verdadera historia de por qué estuve en el hospital del Vall Hebrón

ULa semana pasada publiqué en Facebook unas cuantas fotos de cuando estuve ingresada en el hospital.

Primeramente quiero dar las gracias a mis familiares y amigos por todas las muestras de cariño recibida.  Especialmente a mi mamá que venia a darme un par de charlas,  pero cuando necesitaba ayuda, allí estaba.  Mi hermana me trajo de contrabando un cruasán de chocolate,  que normalmente no me apetece, pero estaba ahí con mi dieta baja en calorías,  y necesitaba algo para compensar. Pero Mike se merece una mención especial,  porque no sólo estuvo dándome ánimos desde lejos,  pues estaba de viaje,  sino que cuando volvió,  a petición mía,  me llevó un arsenal de chocolatinas varias,  para hacer más agradable mi estancia.

 Mi padre me subía café con leche de la cafetería,  porque el del hospital no vale para nada. Mi amiga Yeris me trajo toda su alegría,  me hizo unas trenzas y un masaje en las piernas. Mi primo Alex también me hizo una grata compañía.  Mis tíos Samuel y Yeni me trajeron a la Cookie de visita,  ya que se la quedaron todos los días del ingreso, por lo que yo estaba muy tranquila.  Los pastores de la iglesia también me hicieron un par de visitas. Y los que no estuvieron presente,  estuvieron con sus mensajes, como mi amiga Gleny, que cada mañana me mandaba un mensaje de buenos días, al igual que Kem desde Menorca.

Quiero también agradecer a el equipo médico por empeñarse en buscar la raíz del problema,  por mi salud,  o porque soy un caso digno de estudio :).

Era mi primera semana de vacaciones,  y ya tenía un ingreso programado,  lo que en principio eran dos días,  se convirtieron en cuatro.

Los que me conocéis de mucho tiempo sabéis que tengo la tensión arterial alta,  y hasta aquí normal,  pero el problema es que ni aún con medicación se estabiliza, entonces hay riesgo de que pase a mayores.

La doctora que me trata ahora,  una endocrino,  fue la que me hizo abrir los ojos,  me dijo que la tensión me iba a matar si no me lo tomaba en serio,  y la verdad es que ni me hace mucha gracia eso de irme tan joven,  porque tengo mucho que hacer aún.

La doctora me ha hecho varias pruebas y análisis para ir descartando posibles daños que ya se hayan ocasionado por la tensión,  y después se propuso,  por sus ovarios,  buscar el origen;  no como mi doctora de cabecera que me tenía como conejita de indias probando pastillas. 
En esas pruebas en busca del origen,  salió una luz, algo que indicaba que la glándula suprarrenal,  esa que se encarga de gestionar el estrés (mi hermana lo miró en Google), está pasada de vueltas.  Al parecer una persona no puede vivir durante un largo período con un nivel de estrés emocional sobrehumano sin que le pase factura de algún tipo,  y la mía ya la estoy pagando. Es uno de los motivos por los que hace tiempo decidí vivir siempre happy pase lo que pase,  porque aunque eche sobre mis hombros el peso del universo, hay miles de millones de cosas que no están en mis manos.

Para comprobar si el problema es la glándula suprarrenal tenía que hacer varias pruebas,  y no me dejaban hacerlas en casa.

Entre todo lo que me hicieron (electrocardiograma, control de tensión, oxígeno y temperatura, fondo de ojos, analíticas y tal) lo peor que recuerdo fue entre la noche del lunes y el martes.  Tuve que estar en la cama sin moverme desde las 23h hasta las 13h, que al final fue hasta las 14.40h. El problema es que para hacer pipí tenía que usar una cuña,  pero yo tengo un trauma de cuando di a luz,  intenté hacerlo con la cuña y no pude,  y como no pude, pues me sondaron, la peor experiencia de esos días.  El caso es que la prueba consistía en mantenerme en la cama y ponerme vía intravenosa dos litros de suero, y eso,  sumado a lo meona que soy,  me hizo pasar un muy muy mal rato.  Estaba en ayunas,  y no me importaba,  solo necesitaba levantarme para ir al baño.  Iba pensando durante toda la mañana: tranquila,  a las 13h se acaba,  no te preocupes, aguanta un poco más...

A las 13h estaba inflada como un globo,  tenía un dolor terrible,  y pedí que por favor me hicieran la extracción para poder levantarme.  Me dijeron que si,  que ya venían,  pero no venían,  yo estaba respirando como para calmarme, pero al cabo de casi 45 minutos ya no podía más,  le dije a mi madre que fuera a preguntar cuando venían,  que ya llevaba rato.  Me sentí tan deagraciada allí tirada en la cama,  que empecé a llorar silenciosamente,  pero poco a poco se convirtió en llanto nervioso,  vino verme la enfermera y me preguntó qué me pasaba,  y le expliqué que ya les había dicho que no podía hacer pipí con la cuña y que tenía que hacer.  Ella entendió que no podía de ninguna manera,  y por las horas de retención,  se asustó y mandó a buscar a la doctora para sondarme, a esa altura de la película ya me daba igual. 

Todos me decían que me tenía que calmar porque sino era peor, pero ya se había abierto el grifo,  y no quería contenerme,  luego me di cuenta de que al verte así todos corrieron,  de haberlo sabido lo hago antes,  a veces no hay que ser tan comprensivos.  Al final no habían venido a la extracción porque faltaba un tubo especial que no llegaba,  y al enfermero que me estaba atendiendo no se le ocurrió la idea de extraer en los tres tubos que tenía,  y guardar una jeringa llena para el otro tubo,  tuvo que venir una enfermera para hacerlo. 

La doctora se quedó hasta que pude ir al baño,  seguro que quería sondarme. Luego me pidieron disculpas por el mal rato.  Todas las demás pruebas fueron inofensivas e indoloras. Menos las extracciones,  seis pinchazos lo confirman,  y esa vía permanente que hasta que no salí por la puerta no me la quitaron.

Por todo lo demás,  comida de hospital,  dolor de cabeza leve,  dormir con ruido y tiempo para pensar.  Ahora nos vamos de vacaciones,  porque nos lo hemos ganado,  y porque podemos.  Espero poder relajarme y escribir muchos posts que tengo pendiente.

Disfrutad de la vida,  y cuidad de la salud,  como dice la Cuca, la salud es lo más importante.

Aquí dejo un par de fotos. Nos vemos!